La Colección Palmas nace como una celebración del arte de la crianza biológica. Cada “Palma” representa un grado de evolución en el tiempo. Esta colección nace como una edición limitada, pensada para los paladares más exigentes.
“Bajo la mirada experta del enólogo Antonio Flores, González Byass selecciona cada año las botas más excepcionales de Tío Pepe.”
Fino
Un fino Tío Pepe seleccionado de tres únicas botas, con seis años de envejecimiento
Seleccionado personalmente por el enólogo Antonio Flores, este fino proviene de tres botas excepcionales, la número 29, la 30 y la 88, elegidas por conservar una capa de velo flor viva y activa tras 6 años de crianza en la cuarta criadera de Tío Pepe.
Las botas número 29, 30 y 88 nos ofrecen aromas a panadería, almendras, talco y velo de flor. En boca es elegante, muy seco, sápido, salino y ligeramente amargo.
Maridaje:
Ideal como aperitivo de lujo o en experiencias gastronómicas de alta cocina. Marida con mariscos, ostras, sushi, pescados blancos, arroces y cocina asiática.
Servicio:
Entre 10 y 12 ºC en copa de cristal fino para resaltar su frescura y complejidad.
Fino
Equilibrio entre suelo de albariza y crianza de Fino viejo en Bodega, con ocho años de envejecimiento.
Lo extraordinario de Dos Palmas reside en su selección: de entre más de un centenar de botas, solo dos botas, las botas número 25 y la número 75, conservan su velo de flor durante ocho años.
Viejo y sabio de intenso color dorado con claros destellos aceitunados. Nariz intensa destacando los aromas punzantes del acetaldehído y las sutiles notas a flores marchitas. En boca potente, largo, estructurado, sabroso y salino
Maridaje:
Perfecto acompañante para platos ácidos como aliños, así como productos frescos a la plancha. Embutidos y quesos ligeros también son ideales para maridar.
Servicio:
Entre 10 y 12 ºC en copa de cristal fino para resaltar su sutileza y complejidad.
Fino Amontillado
10 años de crianza biológica son testigos de la cesión a la oxidación más elegante.
Fino Amontillado, la crianza biológica al límite entre la vida y la muerte. Sus 10 años de crianza en botas de roble en contacto con el velo de flor le otorgan su carácter único. Solo una bota, la número 8, ha sabido este año, llevar a Tío Pepe hasta su noble madurez.
Ligeros y elegantes aromas amaderados, con un final cremoso, sápido y salino.
Maridaje:
Marida con quesos curados, atún rojo de almadraba o los guisos de siempre se verán enaltecidos al maridarlos con este vino de culto. La cocina asiática y especiada son también buen acompañamiento para disfrutar de este gran vino.
Servicio:
Se recomienda servirlo entre 12 y 14 ºC en copa de cristal fino para resaltar su profundidad y elegancia.
Amontillado
Un vino que nos habla de su origen y nos cuenta una historia apasionante: hasta dónde un vino puede convertirse en una obra de arte.
Este vino nace de una única bota —la número 3— seleccionada entre las seis que han envejecido durante más de 50 años bajo el sistema tradicional de criaderas y solera. Durante más de medio siglo, el vino ha reposado en roble americano, concentrando aromas, estructura y elegancia.
Color caoba oscuro con destellos anaranjados, ribete acerado propio de los amontillados muy viejos. Nariz poderosa, impactante, fina y elegante. Boca marcadamente salina fruto del paso del tiempo y la concentración.
Maridaje:
Marida con mojamas, salazones, quesos muy curados o cacao puro.
Servicio:
Se recomienda servir entre 12 y 14 ºC en copa de cristal fino para apreciar toda su complejidad aromática.
Silvia Flores